Se estima 8 de cada 10 adultos mayores de 35 años tienen alguna enfermedad periodontal. Actualmente, la enfermedad periodontal es la sexta patología más frecuente a nivel mundial, con más de 750 millones de personas afectadas.



¿Qué son?

La gingivitis y la periodontitis son las enfermedades de las encías más comunes, con implicaciones importantes tanto a nivel de la cavidad oral, como también en la salud general.

La gingivitis es reversible y puede aparecer a cualquier edad. Se caracteriza por la inflamación superficial de la encía y el sangrado es el principal signo de alerta. Esta enfermedad causa en un primer momento inflamación de las encías, que se enrojecen, hinchan y pueden sangrar durante el cepillado: esta es la respuesta del organismo a las bacterias que se han acumulado en los dientes y en el margen gingival.

La periodontitis va más allá, su presencia aumenta con la edad y el daño que provoca es irreversible, aunque sí se puede detener y controlar de forma relativamente sencilla. Es una infección profunda de la encía y el resto de tejidos que sujetan los dientes y se produce una destrucción del periodonto, lo cual puede causar la pérdida dental. Además, al ser una enfermedad inflamatoria crónica, puede repercutir negativamente en la salud general. El sangrado espontáneo o durante el cepillado, el mal aliento, la hipersensibilidad al frío, la movilidad de dientes, la retracción de la encía y la percepción de alargamiento del diente son signos que pueden indicar la presencia de periodontitis.

¿Cómo se previenen?

Alcanzar y mantener una óptima higiene bucodental es esencial. Son enfermedades fácilmente prevenibles, siguiendo algunas pautas muy sencillas:

  1. 1. Revisar periódicamente las encías con un especialista para recibir un correcto diagnóstico.
  2. 2. Cepillar los dientes al menos 3 veces al día con un cepillo de dientes manual o eléctrico.
  3. 3. Cepillar diariamente también entre los dientes con un cepillo o palillo interdental (o hilo dental si los espacios son demasiado apretados).
  4. 4. Se pueden usar enjuagues bucales específicos o pastas dentales, además de la limpieza. dental, para reducir la inflamación.
  5. 5. No fumar, mantener un peso saludable, seguir una dieta equilibrada, realizar ejercicio diario y reducir el estrés.
  6. 6. Si tiene diabetes, controlar el nivel de glucosa en la sangre es fundamental.

Tratamiento

En el tratamiento de la periodontitis el objetivo principal es realizar una terapia de desinfección eliminando la placa bacteriana supra y subgingival y alisando la superficie de la raíz.

El abordaje terapéutico de la periodontitis se lleva a cabo en distintas fases, dependiendo de la gravedad de la enfermedad y del número de dientes presentes en boca. Para ello, antes de comenzar el tratamiento debe realizarse un estudio detallado en el que se evalúa el grado de afectación (pérdida ósea, pérdida de encía, movilidad dentaria…) que presenta cada diente y que ayudará a establecer un correcto diagnóstico, el plan de tratamiento a seguir y para poder realizar la posterior monitorización del paciente.




Actualmente, se recomienda cuatro pasos secuenciales para el tratamiento de la periodontitis:

  1. 1. Higiene oral y un estilo de vida saludable para reducir la inflamación y así obtener una respuesta óptima al tratamiento y el control a largo plazo de la enfermedad. En este paso también se incluye la eliminación profesional de placa y sarro de las partes de los dientes visibles por encima de la encía
  2. 2. Limpieza profesional exhaustiva de las superficies radiculares debajo de las encías, junto con terapias adicionales si es necesario
  3. 3. En algunos casos (no en todos o no en toda la boca) pueden ser necesarios tratamientos más complejos, como la cirugía periodontal
  4. 4. Se debe prestar especial atención a la terapia de mantenimiento periodontal a largo plazo para prevenir recaídas, con estilos de vida saludables, buena higiene bucal y controles con limpieza.

Estos pasos se superponen, siendo esencial una buena higiene bucal en todo momento. La limpieza profesional solo es efectiva si los pacientes limpian sus dientes a fondo, y no se recomienda la cirugía en aquellos con mala higiene bucal. Además, recordar que una buena nutrición y una adecuada actividad física pueden ayudar a combatir la inflamación.